Jessica Ann Simpson, cantante pop, actriz y diseñadora estadounidense, nació el 10 de julio de 1980 en Abilene, Texas. Hija del “pastor” Joe Simpson comenzó (como era previsible) a cantar en el coro de la iglesia; durante unas convivencias juveniles típicas de las asociaciones religiosas interpretó el tema Amazing Grace frente al que sería su mentor. Simpson (que casualmente había sido rechazada para presentar “The Mickey Mouse House Club” para el que sí fue seleccionada por ej. Britney Spears) prepararía, de esta manera Sweet Kisses, el que sería su álbum debut, durante 3 años. Finalmente el disco vería la luz en 1999, no obstante, y a tenor de los discretos resultados obtenidos (tuvo que conformarse con el puesto 25 en la prestigiosa lista Billboard) sus productores se plantearon un giro en el estilo de la cantante a fin de que tuviera posibilidades reales de vencer a sus más directas competidoras, a saber: Britney Spears y Christina Aguilera, por lo que, como muchos predijeron, el look de Simpson sufrió un vuelco de manera que se volvió infinitamente más sexy, comercial (siendo comercial igual a rubio y exuberante) y, de algún modo, más acorde a los cánones impuestos por la industria discográfica norteamericana.
De esta forma Simpson lanzó en 2001 su segundo trabajo, Irresistible, mucho más bailable (presentado con vídeos saturados de estudiadas coreografías) y quizá fácil que su anterior disco; sin embargo las ventas tampoco alcanzaron las previsiones (sobre todo en Europa donde Jessica es casi una desconocida).
Sin terminar de encontrar su hueco en el mercado, Simpson planeó un nuevo cambio de rumbo y en 2003 presentó su tercer disco In the skin, más maduro y grave que los anteriores, que supuso un nuevo fracaso comercial, más estrepitoso si cabe que sus por lo menos discretos resultados anteriores. En la primera semana sólo se vendieron poco más de 60.000 copias para continuar descendiendo en las listas.
Finalmente lanzaría en 2006 su último disco: Public Affair sin llegar tampoco a alcanzar en esta ocasión la fama que la cantante creía merecer.
Paralelamente a su (no demasiado próspera) carrera musical, la cantante (hermana por otra parte de la famosa Ashley Simpson) decidió rentabilizar su imagen en el reality de la MTV Newlyweds (2002) en el que “compartiría” su vida de casada con su recién estrenado maridito Nick Lachey. El show fue todo un éxito (mostrando imágenes de una atolondrada y poco despierta Simpson que confunde pollo con pescado etc.) Sin embargo esta nueva popularidad causó (como estaba planeado) un proporcional aumento en las ventas de los discos de la intérprete, consiguiendo, por primera vez en su carrera un Hit en el top 40 Mainstreem con su sencillo With You (tal fue el éxito que Columbia re-editó el album con tres temas nuevos).
Habiéndose comprobado que Jessica era más rentable como imagen que como cantante continuó explotando esta nueva faceta lanzando su propia colección de productos comestibles de aseo personal (¿?) Dessert, y con incursiones más o menos afortunadas tanto en la pequeña (That 70´s show) como en la gran pantalla, en la que debutó con Dos chalados y muchas curvas (The dukes of Hazzard), para cuya banda sonora grabó el conocido “These boots are made for walking” y grabó el polémico videoclip en que aparece limpiando un coche en traje de baño (explotando atributos ajenos a sus talentos musicales, de los cuales parece haber decidido prescindir en esta última etapa de su carrera) o su personaje en Employee of the month (donde nuevamente no destaca por sus capacidades artísticas).
Sin encontrar el éxito profesional, a la sombra del éxito de su hermana menor tampoco parece triunfar en el terreno personal, habiéndose divorciado de su primer marido mantiene una intermitente relación con el jugador de los Dallas Cowboys Tony Romo. Una interprete más en el saturado mercado pop americano que no crea sino clones de anteriores productos y que adolece de una tremenda y evidente falta de originalidad fabricando constantemente subproductos como la misma Simpson, condenados a vivir de su imagen al margen de sus quizá discutibles, quizá no, talentos artísticos.